Esta vez cambiamos el orden de los factores, el baño y el sol fueron en primer lugar (no olvidemos que estamos a 16 de octubre, pero todavía podemos disfrutar de estos ratos, al menos en el sur de esta isla), y ya empezando la tarde decidimos hacer un poco de senderismo. La panorámica desde la Torre de Chia no tiene precio. La luz del atardecer tapando la playa tampoco. Y créanme, ninguna foto del mundo hace justicia al paisaje original...
¿Lo mejor? Tomar el sol teniendo a un lado el Mediterráneo en su edición más clara y al otro lagunas con flamencos (y otro tipo de aves) y el paisaje de montaña. Un contraste precioso.
Hasta la próxima sesión, que seguro que no os hago esperar mucho :)
Tanti baci ragazzi!! Ci vediamo presto.




